Thank you 2013!

En estas fechas todo el mundo habla de los buenos propósitos de Año Nuevo, pero pocos se acuerdan de dar las gracias al año que se va por todo lo que nos deja. Porque los días pasan, y día a día pasan los años, así debe ser; es nuestra obligación que no pasen en balde… Aquí mi personal homenaje a 2013, que también trajo alguna mala noticia, de acuerdo, ¿pero qué año no tiene sus luces y sus sombras?

At this time of the year, everyone speaks of the New Year’s resolutions, but just a few remember to thank the year that goes for everything that leaves with us. Because the days go by, and day by day the years go by, as it should be; it is our obligation not let them go in vain… Here there is my personal tribute to 2013, which also brought bad news, I agree, but what year does not have its lights and its shadows?

No es nostalgia. Es agradecimiento y celebración. ¡Arriba esas copas! ¡Brindemos por 2013! It is not nostalgia. It is gratitude and celebration. Raise your glasses with me! Here’s to 2013!

Porque, como decía Napoleón Bonaparte, “en la victoria mereces champagne, en la derrota lo necesitas”.

Brindemos y celebremos… 2013 nos deja… Nos deja motivos para celebrar. Toast and celebrate … 2013 leaves us … It leaves us reason to celebrate.

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Por los libros que leímos
Por los viajes que compartimos
Por los días que madrugamos
Porque también trasnochamos
Por todo lo que enseñamos
Por todo lo que aprendimos

Books

Trips

Getting up!

Learning every day

Por mostrarnos el Pacífico
Por alcanzar la playa
Por las tardes de San Isidro
Por las noches de San Juan
Por las meigas y sus conxuros
Por los flamencos de espíritu

Pacific Ocean

San Juan

Por todo lo que trabajamos
Porque también nos divertimos
Por lo que prometimos
Por lo que cumplimos
Por volver al norte
Por volver al sur
Work
BoCa
Love
Por los que se fueron
Por los que vendrán
Brindo por 2013
Y por 2014 también

Let the music play

Inspiration Point

- ¿Sabes qué? Ya no escribo.
– ¿No encuentras las palabras?
– Hace meses que no hago fotos.
– ¿Has perdido el encuadre?
– Ya no bailo.
– ¿Estas triste?
– ¿Triste? No. Aburrida.
– Imposible. Tú nunca te aburres.
– Antes no. No tenía tiempo.
– ¿Y ahora? ¿Qué ha cambiado?
– Nada. He perdido la inspiración.
– Pues habrá que buscarla.
– No sabría por dónde empezar…
– ¿Por la playa, quizás? Siempre te ha inspirado el mar.
– Estuve allí el domingo y nada.
– ¿Un viaje? ¿Londres? ¿París? ¿Roma?
– Nothing. Rien. Niente.
– Tú siempre dices: a veces necesitamos un poco de sur para poder ver el norte…
– Es cierto. A menudo funciona. Pero no creo que me sirva de nada ir tan lejos.
– ¿Y luego? Como dicen en mi tierra.
– Me parece que la inspiración está aquí dentro, enredada en una madeja de historias que no le dejan respirar.
– Entonces, sal ahí fuera, abre los ojos, baila, desata esos nudos y deja que vuelva la inspiración. Dale su espacio, que respire, que cante. 
– ¿Sabes qué? Tienes mucha razón. ¡Que suene la música! 

Let the music play, 
I just wanna dance the night away…

Trilogías de verano

Agosto 2012: tres semanas en la playa, en la misma playa, sin tele, sin wifi, sólo el bikini, las chanclas y una pila de libros para leer cuando el sol empieza a caer. Nada complicado, nada profundo. Novelas escritas para entretener, ideales para leer en la playa.

La cosa va de trilogías. Mi amigo Alfonso no lee durante el año, dice que no le queda tiempo entre el trabajo y las niñas, pero en agosto se parapeta bajo la sombrilla con sus libros y desconecta del mundo. Siempre elige una trilogía -es su medida exacta para las vacaciones de verano- y 2012 era el año de Grey. El año anterior fue Millenium, de Stieg Laersson. Yo siempre me he rebelado contra los best seller. Me pasó con Los Pilares de la Tierra -mi primer contacto con la palabra best seller- que tardé más de cuatro años en empezar a leer, medio obligada y casi avergonzada por ser la única de mis amigas que no lo había leído.

A lo que iba. El verano pasado, fiel a mis principios, y absolutamente determinada a no dejarme llevar por el libro de moda, busqué, no sin dificultades, algo que leer entre las toneladas de revistas de moda y sombras de Grey que había en el kiosco-librería-papelería-estanco del pueblecillo gaditano en el que estaba. Me decidí por una edición de bolsillo de Los Juegos del Hambre (lo sé, literatura para jovencitos, pero ya he dicho que no pretendía reencontrarme con los clásicos bajo la sombrilla, sólo desconectar bajo el sol). La historia engancha. Una cosa llevó a la otra, y acabé tres días más tarde en el Bahía Sur buscando desesperadamente la continuación: En Llamas y Sinsajo.

Los juegos del hambre
Suzanne Collins
Editorial RBA

Trilogía los Juegos del Hambre

Creo que me duraron una semana. ¿Y qué hice entonces? Sucumbí. Entré en el kiosco-librería-papelería-estanco gaditano y salí con las Sombras de Grey. Como decía Groucho Marx, estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros…

Cincuentas sombras de Grey
E.L. James
Editorial Grijalbo

Trilogía las sombras de Grey

No entiendo a qué viene tanto lío con estos libros. Entretenidos. Con todos los ingredientes para una peli de Hollywood con un casting de guapos de esos que quitan el hipo. Et voilá: estreno en cines el 1 de agosto de 2014, producida por Focus Features y Universal Pictures.

Tampoco me duraron mucho. Encontré entonces un viejo libro de Pérez Reverte que recomiendo: La Reina del Sur. Me sirvió para reconciliarme con este autor después de un empacho de aventuras pendencieras de los múltiples Alatristes que leí otro verano. “Sonó el teléfono y supo que la iban a matar”. Así empieza la inquietante y trepidante historia de La Mejicana, una leyenda sobre drogas y amor con sabor a tequila. Más de 500 páginas que se leen sin respirar.

La reina del sur
Arturo Pérez-Reverte
Editorial Alfaguara

La Reina del Sur

Siempre hago lo mismo; cuando un libro me gusta mucho, me enredo con su autor. Me pasó con Somoza, con Mendoza y con el propio Pérez-Reverte. Tras Territorio Comanche vinieron La piel del tambor, El club Dumas, El maestro de esgrima, La tabla de Flandes y toda la colección del Capitán Alatriste. Después de un justificado descanso tras los siete tomos de Alatriste, y después de nuestro reencuentro que propició la Mejicana, corrí a comprar, ya en Madrid, El tango de la Guardia Vieja (2012), una apasionada historia de amor que discurre entre Buenos Aires, Niza y Sorrento. Max, un canalla que vive de las mujeres, aprende que “la elegancia podía adquirirse con dinero, educación, aplicación e inteligencia; pero llevarla con naturalidad plena requería haber gateado de niño sobre alfombras orientales auténticas un par de generaciones, por lo menos”. Mecha es una señora distinguida, “con esa elegancia que no consiste en la ropa, sino en la manera de llevarla”. Max la saca a bailar un tango y ella le enseña que “una mujer nunca es sólo una mujer… es también, y sobre todo, los hombres que tuvo, que tiene y que podría tener. Ninguna se explica sin ellos. Y quien accede a ese registro posee la clave de la caja fuerte, el resorte de sus secretos”.

El tango de la Guardia Vieja
Arturo Pérez-Reverte
Editorial Alfaguara

El tango de la Guardia Vieja

¿Y el verano 2013? La verdad sobre el caso Harry Quebert, Lo inevitable del amor… Pero eso es ya otra historia.

Summer time

El verano ya está aquí. Y no lo digo por los 40º de ayer. Tampoco porque esta mañana me haya despertado con el primer encierro de los San Fermines. Desde hace unos años, pero especialmente éste, los anuncios de cerveza, como las burbujas de Freixenet en diciembre, pronostican la llegada del verano, los atardeceres en la playa, los baños en el mar y las noches de música y amigos. Summer is finally here. And I do not mean those 40 degrees yesterday. Nor because this morning I have woken up with the first running of San Fermin. For a few years, but especially this one, beer commercials, as Freixenet bubbles in December, show the arrival of summer, sunsets on the beach, swimming in the sea and nights of music and friends.

Estrella Damm dio el pelotazo en 2009 con la primera entrega de Mediterraneamente, la mejor promoción que pudo soñar Formentera, con música de Billie the Vision & the Dancers. La canción del anuncio, Summercat, publicada en 2004, tuvo que esperar cinco años para triunfar, pero hicieron unos arreglos regados con unos botellines bien fríos y tocaron las estrellas. Estrella Damm took the hit in 2009 with the first delivery of Mediterráneamente, the best promotion that Formentera could ever dream of, with music by Billie the Vision & the Dancers. The song, Summercat, published in 2004, had to wait five years to succeed, but after ​​some arrangements made with chilly beer, the song reached the stars.

Este año Love of Lesbian son los responsables de convencernos de que “todo depende del cómo y el cómo sólo depende de ti”. El reto es cada vez más difícil, después de una espléndida noche de San Juan en Menorca con The Triangle (2010), las prácticas en El Bulli con música de Herman Düne (2011) y el viaje a la Sierra de Tramontana con los suecos Lacrosse (2012). This year, Love of Lesbian are responsible to convince us that “everything depends on the how and the how is up to you.” The challenge is getting more difficult every year, after a splendid night of San Juan in Menorca with The Triangle (2010), practices at El Bulli with music by Herman Dune (2011) and the trip to Sierra de Tramontana with the Swedes Lacrosse (2012).

“Fantastic shine” – Love of Lesbian (2013)

“You can’t say no forever” – Lacrosse (2012)

“I wish I could see you soon” – Herman Düne (2011)

“Applejack” – The Triangle (2010) 

Otros se suman a una fórmula que funciona: Coronita y los chiringuitos en la playa, San Miguel con sus “Ciudadanos de un lugar”… No sé qué opinarán ustedes, pero yo me quedo con Estrella Damm y cualquier playa solitaria en España. Some others are joining in to a formula that works: Corona and the beach clubs, San Miguel and its “Citizens of a place”… I do not know what do you think, but I choose Estrella Damm and any Spanish quiet beach.

“Live your life” – Mika

“Live your life” – Mika

Muy fan de Lavapiés

Ayer (así comenzaba esta entrada cuando la empecé a escribir hace más de una semana… ) me encontré con esta sorpresa en las páginas de Madrid EM2 de El Mundo, una radiografía artística de uno de mis barrios de Madrid: Lavapiés.

“En el principio fueron los oficios, después llegaron los golfos de bien y ahora el calambre del arte contemporáneo”.

Lavapiés

Todavía queda algo de esos oficios en forma de pequeñas tiendas y talleres: carpintería, ebanistería, imprenta, guarnicionería, reparación de calzado, sastrería, taller de costura, lavandería (que no tintorería), un taller donde arreglan máquinas de escribir… Memoria de un pasado que hemos enterrado entre brillantes e iluminadas firmas ‘low cost’ que no dejan espacio al trabajo artesanal, ni mucho menos a los arreglos. Ahora todo es de usar y tirar.

Hierven las calles que conozco bien
se callan los profetas baratos
se acaba el día fue bastante gris
despiertan los poetas a ratos.
Somos piratas por el callejón
creo que el mundo está de suerte
no es necesario que te diga
todo lo que siento al volver a verte.
Si hemos de cambiar será para mal
no veo la razón
siempre nos gustó usar y tirar.

M-Clan, 1999

Y no es por eso que Lavapiés me gusta tanto, que también, sino por sus tascas y bares, donde seguimos parando los golfos de bien. Al mediodía, imprescindible el aperitivo en El Boquerón de la calle Valencia, del que ya hemos hablado por aquí, para a continuación ir a comer al Gaudeamus Café, una terraza en la cuarta planta del edificio Escuelas Pías de la UNED, en el número 14 de la calle Tribulete. También recomendable para cenar o tomar una copa en las noches de verano, con vistas a los tejados y corralas de Madrid. Otra terraza de este estilo, también muy animada, aunque con peores vistas, es la del Mercado de San Antón, pero eso está en Chueca y es otra historia…

A Laura le gusta mucho El Económico, en Argumosa. Le gustan sus tostas, o eso dice ella, pero yo sé que en realidad va para ver a sus camareros… También le gusta el Alma Café, en Santa Isabel, para tomar el brunch los domingos y conectarse con el wifi libre a los blogs de moda que guarda en su barra de favoritos. Yo prefiero la Taberna Encantada, en Salitre, una tasca centenaria con una interesante selección de vinos, o las cañas y pinchos de Tomates Verdes Fritos, entre fotos antiguas de Madrid. ¿Y ese viejo bar con toldos verdes y puertas de aluminio que hace esquina con San Eugenio? Nunca hubiera entrado, de no ser por Antonio, pero aquella noche nos ganaron con un cuenco de lentejas de las que habían cocinado para el personal. La Buca del Lobo, La Fugitiva, La Marabunta, Lola Lola…

El Económico. ¿Saben qué significa eso de “soidemersol” que luce en su fachada? Parece ser que sus fundadores, allá por 1948, lo quisieron llamar “Los Remedios”; como el nombre estaba registrado, decidieron escribirlo al revés. Curiosidades del barrio. 
 

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En cuanto al arte, además de las galerías que siembran Doctor Fourquet, Lavapiés tiene el Teatro Valle-Inclán —sede del Centro Dramático Nacional-, la Filmoteca, la Sala Triángulo, la Casa Encendida y el Café El Despertar, entre otros. Mis mejores recuerdos de estos lugares tienen que ver, como casi siempre, con los amigos. En el Valle-Inclán vimos a Luis en El Rey Lear y en el Café El Despertar lo que, hasta la fecha, es la actuación de despedida de Boca Quarter, Jazz con sabor a Club. ¿Y la Filmoteca? ¿Cuántas oportunidades hay de ver los grandes clásicos en blanco y negro en pantalla grande? Pocas, pero en Lavapiés es posible. Por cierto, si buscan una buena recomendación sobre cine de autor, Fabio es su hombre.

Por todo esto y mucho más, soy muy fan de Lavapiés.

Azul oscuro, casi negro

Azul oscuro, casi negro
es el color del mar en Fisterra,
el poniente en La Caleta,
una reunión en Wall Street,
misa de doce en febrero,
el vestido del chulo de toriles,
la primavera que aún no llega,
la bruja buena del norte,
un último trago después de cerrar.
Azul oscuro, casi negro 
es el sonido del blues.

Susana R. Vilamor

Historias de Nueva York

No es una guía de viajes, ni un libro de recomendaciones para turistas despistados. Son las historias de Nueva York vividas por Enric González en su etapa de corresponsal de El País en esa ciudad: Harlem, el Chrysler Building (estoy de acuerdo, es el edificio más bonito de NYC), Wall Street, Williamsburg… La mejor cerveza, las mejores hamburguesas y la carne más sabrosa. Y también de lo penoso, por no decir imposible, que resulta alquilar un apartamento en Nueva York o dar de alta una línea de teléfono móvil, no importa los billetes que tengas en tu cuenta del Chase Manhattan Bank.

It isn’t a travel guide nor a book of recommendations for disoriented tourists. They are the stories of New York that Enric González lived while he was El Pais in that city: Harlem, the Chrysler Building (I agree, it is the most beautiful building in NYC), Wall Street, Williamsburg… The best beer, the best burgers and the tastier steaks. And also how arduous, not to say impossible, it is to rent an apartment in New York or to register a mobile line, no matter the bucks you have in your account at Chase Manhattan Bank.

Susana R. Vilamor

Historias de Nueva York
Enric González
RBA Libros
143 páginas

Invierno en el Barrio Rojo

Un triángulo amoroso que nace en Amsterdam y termina en Nueva York: Matt, Daniel y Christina comparten sinsabores, miedos y frustraciones. Tres actores soberbios que interpretan sus papeles con emoción y credibilidad: Gonzalo de Santiago, Aura Garrido y Alejandro Botto, dirigidos por Marta Etura, en el Teatro Español. La historia, Red Light Winter, escrita por Adam Rapp, fue finalista del Premio Pulitzer en 2006.

Gracias, Elena, por la recomendación. Todo un acierto.

A love triangle which is born in Amsterdam and ends in New York: Matt, Daniel and Christina share sorrows, fears and frustrations. Three superb actors who play their roles with emotion and credibility: Gonzalo de Santiago, Aura Garrido and Alejandro Botto, directed by Marta Etura, at Teatro Español. The story, Red Light Winter, written by Adam Rapp, was a finalist for the Pulitzer Prize in 2006.

Thanks, Elena, for the recommendation.

Imagen

¿Por qué Invierno en el Barrio Rojo ? 
 
Porque me hizo reír y me encogió el estómago a la vez, y en la vida el humor y el dolor van de la mano y son un reflejo más de nuestras muchas dualidades vitales. Porque esta obra nos mues tra cómo en nuestras relaciones se impulsan conductas perversas que aceptamos. Nos muestra cómo los roles que otros nos otorgan, y que nosotros mismos asumimos como propios, si se fijan, si llegamos a creer que son inamovibles, podemos confundirlos con nuestra propia identidad. 
 
Porque habla del fracaso, de cómo la privación de lo que uno espera puede llevarle a lugares tan oscuro s de los que solo puede salir  a través del amor, del amor verdadero (el cual brilla por su ausencia en esta trepidante obra). Porque sus personajes conmueven al aferrase desesperadamente a lo que pueden, en un intento de escapar de su soledad. 
 
Porque es una obra que, a través de una estructura aparentemente sencilla, expone con humor  y crudeza muchos temas interesantes, universales y atemporales. (…)
 
Marta Etura. 

Berlín

Berlín es un viaje, algunas fotos y una canción.

El viaje lo hice en 2011. Empezó con reuniones de trabajo en un día frío y lluvioso de abril, y terminó un par de días después en un biergarten, compartiendo unas cervezas al sol con unos buenos amigos.

La Puerta de Brandenburgo, el parlamento o Reischstag, el Muro, la Isla de los Museos, Berliner Dom, la torre de telecomunicaciones o Berliner Fernsehturm… Berlín monumental. Uno de los más impresionantes es el monumento a los judíos asesinados en Europa, una explanada de unos 19.000 m² en la que el arquitecto neoyorquino Peter Eisenman colocó 2711 losas de hormigón a distintas alturas entre las que se puede transitar. Sobrecogedor.

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Imprescindible en Berlín, alquilar una bici para recorrer la ciudad: los patios de Hackesche Höfe, Unter den Linden, Postdamer Platz, Checkpoint Charlie, el Tiergarten,  Kurfürstendamm en Berlín occidental…

Para una comida tradicional berlinesa, un Biergarten, si el tiempo lo permite: salchichas a la brasa,  sopa de lentejas, cerdo, prätzel y litros de cerveza. Los más famosos son el Prater Garten (http://www.pratergarten.de), Zollpackhof y Bierhof Rüdersdof (http://www.bierhof.info/).

Un sitio curioso para tomar una copa es el Bar Tausend, escondido bajo las vías del tren en Bahnhof Friedrichstrasse y sin rótulo alguno o luz exterior, lo más fácil es pasar por delante sin reparar en él. http://www.tausendberlin.com 

Escuchar Berlín en las voces de Coque Malla y Leonor Watling es el remate perfecto para este viaje.

Vuelvo a escribir…

“¿Un blog? ¡¿Estás loca?! Un blog es muy exigente, requiere mucho tiempo y esfuerzo”, me decían. Bueno… no será para tanto… digo yo… tampoco se trata de escribir una novela… solo unas líneas para acompañar una foto (cada 100 disparos sale algo decente… de chiripa casi siempre… cuando menos te lo esperas), una breve reseña de uno de esos bares (qué lugares… ), una peli, un libro…

Pero, vaya, tenían razón, tenían mucha razón… Llevo varios meses sin aparecer por aquí, demasiados. Eso sí, meses acumulando cosas que contar.

Acumulando canciones… bares de aquí y de allá… algún libro… algún viaje… recetas, sabores… cines, teatros… conciertos… fotos… risas… Acumulando recuerdos, recuerdos para compartir.

De vuelta por aquí. Vuelvo a escribir.